sábado, 5 de julio de 2014

Capítulo 1: La magia del espejo




EL GALÁN DEL ESPEJO
CAPÍTULO 1: LA MAGIA DEL ESPEJO


CIUDAD DE MÉXICO
INT. / CASA DE RICARDO, DORMITORIO / DÍA

Amanece, como cada mañana el dormilón de Ricardo sigue descansando a pierna suelta, roncando como de costumbre. En ese momento su primo Elías entra al cuarto para despertarle.




Elías: Ricardo… Ricardo… 

Ricardo: Tchistt, calla que me acabo de acostar…

La cara de Elías es todo un poema. Ricardo se da media vuelta y sigue durmiendo.

Elías: Con que esas tenemos… ya vas a ver… ¡Ricardo hay una serpiente bajo tu camaaaaaa!!

Escuchamos risas a carcajadas…

Ricardo: ¿Dónde? ¿Dóndeeeeeeeeeeeeee? (Pegando un brinco en la cama)

Elías: Te mentí, era la única forma de que reaccionaras, lirón, que duermes más que una marmota.

Ricardo: ¿Qué quieres pesado? Mira la hora que es, seguro son todavía las… (Mirando el despertador) ¡UAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHH!!!!! (Risas)

Elías: ¡Las nueve y todavía estás en la cama holgazán! 

Ricardo: ¿Quéee? ¡Me volví a quedar dormido! De esta me echan… (Se levanta)

Elías: Hace más de una hora que debiste haberte ido a la agencia. Tu madre ya me preguntó por ti y no supe que contestarle.

Ricardo: Dile… dile que… que fui a pescar ranas, que me fui a hacer turismo a Mongolia … que me abdujeron unos extraterrestres, invéntate lo que sea pero no le digas que me dormí otra vez porque me mata. 

Elías: Ricardo, Ricardo… ¡Corre, báñate y vete! ¡Apúrate!

Ricardo: Para baños estoy yo… ¡Quita de en medio! (Sale corriendo al pasillo)

Elías: ¿Ricardo?

El feo se asoma por la puerta…

Ricardo: ¿Sí?

Elías: Te olvidaste los pantalones… (Se los muestra en la mano)

Vemos a Ricardo en ropa interior, escuchamos risas a carcajadas.

Ricardo: ¡Upss!! (Se los quita de las manos y se va rápidamente)


INT. / MONCADA MODELS, DESPACHO DE YASMINA / DÍA

La atractiva y sensual villana, conversa con su amante y novio de Patricia, Óscar. Ambos frente a frente a cada lado del escritorio.




Yasmina: Esta agencia de publicidad tiene que ser mía, Óscar, Roberto va a pagar por no haberme querido hacer accionista nunca de esta empresa. Ya va siendo hora que me dé el lugar que me pertenece. 

Óscar: No te sulfures, preciosa, verás como todo va a salir bien. Es cuestión de esperar el momento preciso para llevar a cabo nuestros planes, mi amor.


Yasmina: Ya pronto llega tu boda con la insípida de Patricia…

Óscar: No te preocupes, en cuanto me haga con mi parte del negocio la mandaré a volar y tú y yo podremos ser felices juntos, mi vida.

Yasmina: Quiero a esa pánfila fuera de la empresa a cómo dé lugar. El puesto de directora ejecutiva tiene que ser para mí, Óscar.  En cuando me haga dueña y señora de Moncada Models, muchas cosas van a cambiar aquí. Te lo puedo asegurar.


INT. / MANSIÓN MONCADA, COCINA / DÍA

Patricia y su hermana Sonia desayunan sentadas a la mesa de la cocina. Ambas conversan.




Patricia: Ya faltan apenas dos meses para mi boda con Óscar, hermanita.

Sonia: Estoy deseando que llegue la fecha, Paty. Va a ser una fiesta bien padre, ya lo verás. Yasmina piensa botar la casa por la ventana con tu matrimonio.

Patricia: Sí… pero sabes… todavía tengo dudas acerca de ese matrimonio, no sé.

Sonia: ¿Por qué lo dices Paty? ¿Óscar y tú se volvieron a pelear otra vez o qué?

Patricia: No, pero desde hace un tiempo le noto muy raro, como distante conmigo… No se si sean imaginaciones mías pero…

Sonia: No hagas caso, así son los hombres… ¿Sabes? No te he contado que me gusta un chavo de la universidad.

Patricia: ¿Ah sí? Cuenta, cuenta… 

Sonia: Se llama Elías, es guapísimo y bien buena onda pero tiene novia…

Patricia: Vaya por Dios…

Sonia: Y me acabo de enterar que es la estúpida de Giselle… 

Patricia: ¡No!

Sonia: ¡Síii!

Patricia: Definitivamente a ti te ha mirado un tuerto, hermana… (Risas)

Sonia: No, mi amor, muchísimo peor… creo me ha mirado Ricardo. (Risas a carcajadas)


INT. / CASA DE RICARDO, COCINA / DÍA

Natalia, la mejor amiga de Mariana, está haciendo el desayuno.





Mariana: !Nataliaaa! !NATALIAAAAAAAAAAA!!!!! (Entrando en la cocina)

Natalia: ¿Qué quieres? ¿Se puede saber que demonios son esos gritos, Mariana?

Mariana: !Ricardo se fue a trabajar y me dejó sin desayunar! (Con voz aguda) ¿Te lo puedes creer? Ese muchacho es un desobligado y un vago. Ya verás cuando regrese.


Natalia: No te preocupes que yo te lo preparo, imagino Ricardo tenía mucha chamba esta mañana, amiga.

Mariana: ¿Sería mucha molestia que me hicieras unos huevos revolvidos…

Natalia: Será revueltos…

Mariana: Eso, y mi tostada de mermelada de frambuesa ligth. Ah y un juguito de manzana bien fresquito… pero del dietético porfis… (Risas, Mariana se sienta a la mesa)

Natalia: No quedaba mermelada, Mariana, lo siento... Ahorita mismo bajo a comprarla si quieres...

Mariana: ¿Sabes Naty? Voy a hacerme una liposucción...  (Mirándose en un espejo de mano) Abajo la celulitis, voy a declararle la guerra a la grasa.


Natalia: Tú y tu obsesión por el cuerpo… no cambias… Hace más de 30 años que fuiste Miss Jalisco, Mariana… por Dios…

Mariana: Y estas arrugas de la cara y las patas gallo al corral también... (Escuchamos risas a carcajadas)

Natalia: ¿Qué quieres quedar como Sofía Vergara o qué?

Mariana: No… querida, mucho mejor, a mi lado esa no es más que una foca tetona con la piel fláccida. (Risas) 


Natalia: Me rindo…

Mariana: Tú calla y hazme de comer... apúrate que tengo prisa. Hoy tengo cita con un cirujano que me va a dejar como Shakira. ¡Aggg! Ese sooooooool... baja esa persiana por el amor de Dios, me va quemar mi lindo cutis... (Tapándose con un periódico)


INT. / MONCADA MODELS, DESPACHO DE PATRICIA / DÍA

La joven habla con su padre, don Roberto Moncada, dueño de la agencia de modelos.





Patricia: La campaña publicitaria del champú debería estar lista para ayer, papá, para ayer.

Roberto: ¿Y de quién es la culpa? ¿Quién tenía que hacer las fotografías?

Patricia: ¿Quien si no? !El feo ese de Ricardo! Mira la hora que es y todavía es que no ha venido a trabajar. Así no se puede, necesitamos gente mucho más eficiente…

Roberto: Bueno el chico hace lo que puede mi amor. Pero está bien hablará muy seriamente hoy con él. Deja que venga que me va a querer escuchar ese muchacho, hija. 



INT. / METRO DE CIUDAD DE MÉXICO / DÍA

Ricardo viaja en el metro de la capital, rumbo a las empresas Moncada. El chico va mirando su reloj…




Ricardo: ¡No llego, no llego, no llego, no llego, no llegooooooo!! (Risas)

Una señora mayor le pregunta…

Anciana: ¿Le ocurre algo joven?

Ricardo: ¡Que no llego! 

Anciana: ¿A dónde? 

Ricardo: A la maratón de Nueva York…  ¿usted que creé abuelita? ¡A mi chamba!

En ese momento el metro se detiene y se abren las puertas del vagón. Ricardo sale escopetado a toda prisa entre la gente. El feo sigue su camino hacia las escaleras, se tropieza, se le cae la mochilla, la recoge, se pone de pie, sigue corriendo y se choca con una gitana.

Ricardo: ¡Lo siento usted disculpe! (Se dispone a seguir su camino)

Gitana: ¡A ver si miras por donde vas Jorobado de Notre-Dame! A Mordor se va por allá, mi amor. (Le indica con una mano, escuchamos risas)

Ricardo: Mire quien fue a hablar de belleza… ¡Cállese y aféitese ese bigote vieja cochina! 

Escuchamos risas a carcajadas… La gitana se tapa el labio superior con una mano, muerta de vergüenza. Ricardo se marcha corriendo.





INT. / MONCADA MODELS, DESPACHO DE YASMINA / DÍA

Yasmina habla con Samuel, socio de Roberto en la agencia, quien está enamorado de ella desde hace tiempo.



Samuel: ¿Qué piensas hacer, Yasmina? ¿No crees que tu marido podría sospechar que te estoy ayudando con ese lavado de dinero?

Yasmina: Nadie más que tú y yo sabemos la plata que se está transfiriendo a esa cuenta de las Islas Caimán, Samuel. Nadie. (Sonríe malvada)

Samuel: Sé lo tuyo con el novio de la joven Patricia, con Óscar. Así que más te vale juegues limpio en esto y me des mi parte o de lo contrario le contaré toda la verdad a Roberto. ¿Entendiste?

Yasmina: Tu lo que estás es despechado porque no quise ser tu amante, pero no te pienso tolerar que me amenaces. ¿Te quedó claro? Todavía no ha nacido quien pueda con Yasmina Garrido. 

Samuel: Más te vale cumplas tu palabra, más te vale.

Yasmina: Y a ti más te vale que sigas con la boca cerrada o de lo contrario te puedes arrepentir de haber nacido, Samuelito. ¿Capisci? (Desafiante)


INT. / MONCADA MODELS, DESPACHO DE PATRICIA / DÍA

El pobre Ricardo llega a la oficina casi ahogándose por la carrera, vestido con un feo chándal azul, sin peinar y más feo que nunca. El chico entra en el despacho sin tocar a la puerta.





Patricia: ¡Pero bueno! ¿Se puede saber que formas son esas de entrar a mi oficina Ricardo? ¿Qué no te enseñaron a tocar las puertas o qué te pasa?

Ricardo: Lo siento señorita, es que… es que…

Patricia: Llegas tarde, Ricardo, muy tarde… Ya van tres veces con hoy.

Ricardo: Por favor, señorita Moncada, le prometo no volverá a suceder, yo no sé que pasa con ese despertador mío que…

Patricia: No tengo tiempo para tus escusas Ricardo, estás despedido.

Ricardo: ¿Quéeeee? (Alucinado) 

En ese instante don Roberto entra en el despacho y…








Roberto: Buenos días Ricardo, imagino ya me hija te comunicó nuestra decisión. (Serio) Lo siento mucho muchacho pero nos vemos obligados a… prescindir de tus servicios en esta empresa.

Ricardo: Pero don Roberto, no pueden hacerme esto… yo… No fue mi culpa, me quedé dormido.

Patricia:  Ya son tres veces en lo que va de mes, y ni una más. Te he dicho que te vayas, puedes pasar por Personal para recoger tu liquidación.

Ricardo: ¿Sabe qué señorita? Está usted siendo muy injusta conmigo, pero que mucho.

Patricia: ¡Y tú eres feo y nunca te lo he dicho! ¿Te has mirado en un espejo hoy? Mira como vienes. Si te dimos trabajo en esta empresa fue porque mi papá se apiadó de ti por tu situación pero ya está bueno de aprovecharse. Estás despedido. 

Las palabras de Patricia se le clavan a Ricardo como un puñal en el corazón. El chico se queda en silencio, muy resentido, casi a punto de llorar.

Patricia: ¿Qué no me has oído? ¡Fuera!

El pobre Ricardo se marcha del despacho y en el pasillo rompe a llorar…

Ricardo: No hace falta que fueras tan dura conmigo… si supieras lo mucho que me importas… llevo años callando este sentimiento porque sé que jamás te fijarías en un hombre como yo, siempre ayudando en todo en esta empresa y así es como me lo pagas… Diciéndome que soy feo… (Llorando desconsolado) Ya lo sé, ya sé que soy feo, pero tengo un corazón aquí dentro. (Se toca el pecho)

Las lágrimas bañan su rostro, Ricardo se marcha de la empresa llorando, sin ni siquiera pedir su liquidación. El chico está tan dolido y triste que nada le importa. Lo que más le duele es que la mujer que le gusta le haya humillado así.








AL DÍA SIGUIENTE
EXT. / CALLE / DÍA

Ricardo trata de olvidar su mala experiencia en la agencia de publicidad. El chico habla con su primo Elías.





Elías: Debes olvidar a esa chava, Ricardo. No es para ti. Patricia Moncada es una princesa y tú… pues…

Ricardo: Ya sé que soy feo, no hace falta que me lo recuerden. Pero de ilusiones se vive… Además, a mi no me gusta ninguna otra chica más que ella.

Elías: Se va a casar con su novio, primo. Por favor, por tu bien, olvídala y busca otra chamba mejor. 

Ricardo: No puedo… no es tan fácil, Elías.

Elías: Mira ves aquella chica de allá, en la parada del autobús…

Ricardo: ¿Sí, qué con ella?

Elías: ¿A que está bonita? 

Ricardo: Sí, no está fea...

Elías: Anda, corre y intenta entablar conversación con ella. Dale. (Sonríe animándolo) Estoy seguro que hay una chica para ti, y podría ser esa. ¿Quién sabe?

Ricardo: Mm… no sé… 

Elías: ¡Vamos!!! (Le empuja hacia la parada del autobús)

Desde lejos Elías ve como su primo se acerca a la joven, una chica de unos 25 años, rubia, ni guapa ni fea, normalita…

Ricardo: Hola…

Chica: Hola… (Le mira mal por ser feo)

Ricardo: Oye… ¿Sabes si ha pasado el 7? 

Chica: Ni idea, yo acabo de llegar, lo siento. No soy de aquí.

Ricardo: ¿Cómo te llamas? Yo me llamo Ricardo, vivo ahí enfrente. (Sonríe con el aparato dental) Encantado. (Le tiende la mano pero ella no se la da)

Chica: Disculpa pero tengo prisa, sí… Lo siento. (Le mira con asco) Ahí viene mi bus. Adiós… (Pensando: Que tipo tan feo por favor, agg)

Ricardo: Chao… (Triste)



INT. / CASA DE RICARDO, DESVÁN / DÍA

Ricardo entra llorando al desván tras haber sido rechazado por una chica del barrio. El joven habla consigo mismo.



Ricardo: Nunca voy a poder ser feliz... nadie me quiere... todas me rechazan... (Llorando, se limpia las lágrimas con las manos) Me voy a morir sólo... !Me gustaría ser diferente! !Ser otro hombre! 

En ese momento, su abuelo, fallecido años atrás, se le aparece en un halo de luz en el desván. Ricardo se asusta al verle aparecer.

   

Darío: Pues tu deseo se ha concedido hijo....

Ricardo: !Abuelo! (Se limpia las lágrimas con una mano, al verlo) ¿Qué está pasando acá? !Pero si tu estás muerto! 

Darío: (Sonríe) Pues ya ves que no... bueno lo estoy, pero no lo estoy... Es muy largo de explicar. Lo siento no pude evitar escucharte, Ricardo... y he venido para ayudarte.

Ricardo: Me gustaría ser diferente, ser otra persona, abuelo... Todas me desprecian, ninguna chica se va a fijar nunca en un adefesio como yo.

Darío: ¿En serio te gustaría ser otro hombre? Creo que esto te va a ayudar en tu deseo... Esto es todo lo que necesitas, Ricardo.

Escuchamos música incidental, don Darío retira una sábana oscura que llevaba años ocultando un bonito, antiguo y gran espejo de pared. 

Ricardo: ¿Qué tiene que ver ese espejo conmigo, abuelo?

Darío: Mírate en el espejo... es un espejo mágico, y piensa, piensa en silencio, qué hombre te gustaría ser. Cierra los ojos y piensa. Pide un deseo. (Sonríe)

Ricardo: (Cerrando los ojos)  Ya lo sé... lo pensé.

Darío: Abre los ojos, hijo.. (Sonríe)

Y el chico abre los ojos...

Darío: Ahora mírate de nuevo en el espejo, Ricardo.

El joven se mira y ve el reflejo de un hombre muy apuesto.



Ricardo: !Uahh!! ¿Y ese tipo quien essss? (Alucinando)

Darío: Ese eres tú. (Sonríe)

Ricardo: !Anda ya! !No puede ser! ¿Que voy a ser yo ese? !Si parece un actor de telenovelas!

Darío: Escucha y respóndeme... ¿Así es el hombre que te gustaría ser? Piénsalo bien porque luego no podrías cambiar.

Ricardo: Sí, si, yo quiero ser ese, yo quiero ser... el galán del espejo.

Darío: Pon tu mano derecha sobre el espejo. (El chico lo hace) Ha llegado el momento... !Deseo concedido! (Chocando los dedos)

En cuestión de segundos y por arte de magia, una luz blanca envuelve al joven e inexplicablemente Ricardo se transforma en "EL GALÁN DEL ESPEJO". Escuchamos música.

Refleja tu interior, y muestra como eres
Reflejarás, la verdad, de este gran amor...
En el espejo...

Ricardo: Ahora mismo me vas a decir donde está el truco... (Mirándose al espejo de nuevo) !Habla ahora o calla para siempre! (Risas, Ricardo se mira al espejo y no puede creer lo que ve)

Darío: Jajajaja. No hay ningún truco, es la magia del espejo. Es lo que me concedieron para ti allá arriba, así que debes tener cuidado de que nadie descubra este secreto, y mucho menos el espejo. ¿Entendiste?


Ricardo: No entiendo… ¿Por qué?

Darío: ¿Tú que crees, hijo? Nadie lo iba a entender. Hazme caso, no digas nada de esto a nadie. Ah y una cosa más…

Ricardo: ¿Pero que aún hay más? (Mirándose al espejo) Madre mía, que brazos… (Risas, se mira de perfil en el espejo) ¿Y la cara? Si parezco Mister Noruega. (Risas a carcajadas)

Darío: Escúchame porque no sé cuando volveremos a vernos. El hechizo del espejo solamente dura por el día, de noche volverás a ser tu mismo.

Ricardo: Sabía yo que algún pero tenía que tener… lo sabía.

Darío: Sé que te han despedido de tu trabajo pero con suerte puedes presentarte a la entrevista para el nuevo fotógrafo de la agencia, Ricardo.

Ricardo: Si claro, me presento con esta cara y digo que soy Ricardo Manzano. ¿Tú estás loco, abuelo?

Darío: Jajaja, no hombre, no puedes decir quién eres. Tienes que hacer creer a la gente que eres otra persona, otro hombre. ¿Entiendes? Quieres vengarte de lo mal que te trataron ayer ¿Verdad?

Ricardo: Sí… Pero… ¿Y como me llamo? ¿Qué hago? 

Darío: No se te podrías llamar… Gabriel, Carlos… Andrés…

Ricardo: ¡Andrés! Me gusta ese nombre. (Sonríe y se ve en el espejo) Andrés… Andrés que más… Andrés… ¡Andrés Ferrer! Eso. (Sonríe ilusionado) 

Darío: Hijo, recuerda por fuera serás otro pero por dentro siempre serás tú. Y es ahí donde te pueden descubrir. Tú eres un alma con otro cuerpo, pero no dejas de ser Ricardo con sus virtudes y defectos. Más no te puedo ayudar.

Ricardo: Lo sé… (Triste)


INT. / EMPRESAS MONCADA, RECEPCIÓN / DÍA

Ricardo llega a la empresa transformado en un apuesto galán llamado Andrés Ferrer, vestido con un traje gris, muy guapo y elegante. Todas las mujeres y modelos de la agencia de publicidad voltean a su paso y murmuran. Entre ellas Giselle y Yasmina.





Giselle: Virgen Santísima, hermanita... Tremendo mangazo el que viene por ahí... !Mira! ¡Mira que hombre! (Babeada)

Yasmina: ¿Se puede saber quién es ese galán? ¿Es nuevo acá o qué? No le conozco. A lo mejor es algún nuevo cliente de la agencia…

Giselle: Pues yo muero por conocer a ese papito rico, mi amor... Está como me lo recetó el doctor, Yasmi. 


INT. / EMPRESAS MONCADA, DESPACHO DE PATRICIA / DÍA

Patricia, sentada a su mesa, responde al llamado de la puerta.




Patricia: Sí, pase por favor, adelante... 

En ese momento Andrés entra en el despacho, Patricia se queda muda al verlo...  La imagen asciende desde los pies, vemos los zapatos, el traje gris, una camisa blanca con corbata azul claro. Finalmente el tímido rostro de Andrés mirando a Patricia. Andrés sonríe, sus miradas se cruzan y Patricia se queda embobada al conocerlo sin saber quién es en realidad.

Andres: Buenos días, señorita, vine por la entrevista de trabajo, creo que necesitan un nuevo fotógrafo en esta agencia. ¿Es en esta oficina verdad?

Patricia: S.. sí... Aquí es... Bueno en realidad es mi padre quien hace las entrevistas pero... (Nerviosa al conocerle, le atrae demasiado)



Andrés: Entiendo... (Pensando: Ahora me las vas a pagar por tu humillación de ayer Patricia...)

La joven sonríe dulce a la vez que nerviosa ante la presencia de Andrés.




CONTINUARÁ

No hay comentarios:

Publicar un comentario