EL GALÁN DEL ESPEJO
CAPÍTULO 5: PELEA DE HOMBRES
CIUDAD DE MÉXICO
INT. / MONCADA MODELS, VESTUARIOS / DÍA
Andrés y Patricia siguen besándose pero en cuestión de segundos la joven se retira bruscamente y…
Patricia: ¡Basta! ¡Esto no… esto no está bien, Andrés! (Avergonzada)
Andrés: ¿Pero por qué? Sentí que realmente te gustaba, respondiste a mi beso, Patricia.
Patricia: Pero ese beso no debió pasar nunca… no vuelvas a besarme, por favor. Nunca más. (Seria)
Andrés: ¿No te gusto, es eso? (Avergonzado)
Patricia: ¿Pero como me dices eso? Sabes que no es cierto, claro que me gustas… ¡Ay pero que estoy diciendo!
Andrés: Jajaja. No entiendo nada, ni tú misma te aclaras… (Sonríe)
Patricia: ¡Ay ya, por favor no te burles de mí! (Sonríe)
Andrés: Bueno está bien, no lo volveré a hacer si te incomoda. Lo siento… simplemente no me pude contener, yo… yo…
Patricia: No digas nada, es mejor dejar las cosas así. Esto no puede llegar a oídos de Yasmina y mucho menos de mi novio.
Andrés: Entiendo… Es por él, por Óscar es que te arrepientes de lo que pasó hace un minuto entre nosotros.
Patricia: ¡Ya Andrés, ya! No quiero hablar más del tema, tengo mucho que hacer, fue una mala idea que tú y yo… (Se dispone a irse, pero él la toma del brazo)
Andrés: No, tú no te vas a ninguna parte sin que antes me aclares que es lo que sientes por mí. Y no me digas que nada porque no te creo.
Patricia: ¡Suéltame!
Andrés: ¡No te voy a soltar hasta que me digas la verdad!
Patricia: Andrés, por favor, no lo hagas más difícil… Esto no debió pasar, yo jamás debí haberte besado.
Andrés: Fui yo quien te besó primero… Pero está bien, si quieres que lo olvide lo haré. Es más, voy a presentar mi renuncia como fotógrafo ahora mismo a tu padre.
Patricia: ¿Quéee? ¿Pero te volviste loco o qué te pasa? Ni hablar… Tú no sabes lo difícil que es encontrar un buen empleo hoy día según están las cosas, Andrés…
Andrés: Claro que lo sé, pero también sé que no podría verte cada día sabiendo que estás con el tal Óscar ese. No puedo y no quiero, lo siento.
Patricia: ¿De verdad te gusto tanto como para querer irte de la empresa?
Andrés: Mucho más de lo que te imaginas… yo… Patricia, yo… (Avergonzado, no es capaz de continuar)
Patricia: ¿Qué pasa Andrés?
Andrés: Yo… (Pensando: No puedes decirle que la amas cuando apenas hace unos días que te conoce como Andrés, ella no sabe quién eres realmente)
Patricia: Andrés… por favor…
Andrés: Nada, olvídalo… Es mejor que me vaya… Tienes razón, esto no debió pasar, perdóname, por favor. Fui un idiota al pensar que tú… Déjalo.
Patricia: No te vayas, por favor, Andrés, no me hagas esto. (Triste)
Andrés: ¿Hacerte el qué Patricia? ¿Quieres que sea sincero contigo? Sí, me gustas, me gustas mucho, me gustas desde el primer día en que te ví en esta empresa pero yo desde el primer momento supe que tenías novio y que jamás te fijarías en un hombre como yo. (Pensando: Y menos siendo Ricardo)
Patricia: Ay Andrés… (Avergonzada, no es capaz de responderle)
Andrés: No hace falta digas nada… es mi culpa, nunca debí haberme hecho ilusiones con alguien que a todas luces se veía inalcanzable para mí.
Patricia: No digas eso, Andrés… me duele que hables así de ti. Tú vales mucho, eres un hombre guapo, talentoso, pero lo más importante es como eres por dentro.
Andrés: Ya… ¿Te puedo preguntar algo? Y quiero me digas la verdad. Si yo fuera feo como mi amigo Ricardo… ¿De veras tú le dirías todo eso? ¿Te fijarías en él como hombre? Dime la verdad.
Patricia: Bueno… yo… Ay Andrés… es que… no es lo mismo, Ricardo es Ricardo y tú eres tú.
Andrés: Claro… él es feo. ¿Verdad? Por eso nunca le dirías lo mismo que a mí. (Dolido)
Patricia: Lo siento yo… no sé que decir… Es cierto que Ricardo no es muy agraciado pero es un chico muy buena onda, despistado y desobligado pero eso no quita que sea buena persona.
Andrés: Pero tú jamás estarías con un hombre con él, yo lo sé.
Patricia: ¿Por qué te importa tanto lo que yo piense de Ricardo? Estábamos hablando de ti, de ti y de mí. ¿Qué tiene que ver tu amigo en todo esto ahora?
Andrés: Nada, olvídalo, cosas mías… (Triste)
Patricia: Es cierto que yo no le veo como hombre, como te puedo ver a ti, Andrés.
Andrés: Lo sé… (Pensando: Sólo te gusto porque soy guapo… nada más)
Patricia: Andrés, tú sí me gustas, pero no sólo porque seas guapo, podías serlo y ser un engreído, un estúpido o una mala persona y no lo eres. Todo lo contrario.
Andrés: Si tú lo dices… Creo que lo mejor es que me vaya y no hablemos más de esto, voy a presentar mi renuncia, ya te lo he dicho antes.
Patricia: No lo hagas, por favor, no te vayas…
Andrés: ¿Por qué? ¿Por qué te importa tanto que me vaya o me quede en la agencia?
Patricia: Porque… porque… Ay Andrés, yo sé que hace poco que nos conocemos pero te has convertido en alguien muy importante en mi vida. No podría estar sin saber de ti. Al menos prométeme que siempre vamos a ser amigos. ¿Sí?
Andrés: Yo no puedo prometerte algo así. ¿Quién puede ser amigo de la persona que ama? Perdón, que le gusta…
Patricia: ¿Qué dijiste? (Alucinada)
Andrés: Nada… no dije nada…
Patricia: Dijiste de la persona que uno ama… Andrés… ¿Qué tratas de decirme?
Andrés: ¡Nada! ¡Ya te he dicho que nada! Olvida lo que te dije, lo que pasó aquí, todo. Cásate con tu novio y sé muy feliz con él. Y ya está, olvídame y punto.
Patricia: No seas tan duro conmigo, Andrés, por favor… Yo no te he hecho nada.
Andrés: Claro que no, soy yo quien se ilusionó con algo que no podía ser… Jamás debí fijarme en ti.
Patricia: Andrés, por favor, escúchame. Si todo fuera diferente, si no existiera Óscar en mi vida pues tal vez… no sé… tal vez…
Andrés: Pero Óscar existe y se ve que le quieres y que te importa. A pesar de todo.
Patricia: Óscar me ama, Andrés… Ya sé que me vas a decir que somos una pareja extraña pero…
Andrés: No hace falta que me des más explicaciones, ya lo tengo todo bien claro, Patricia. No más. Está bien. Me voy a hablar con tu padre.
Patricia: ¡No Andrés, ni se te ocurra! ¡Te prohíbo que te vayas de esta agencia! ¿Me oyes?
Andrés: Tú no puedes prohibirme eso…
Patricia: Claro que si… si puedo…
Andrés: No veo como, la verdad… (Se dispone a irse pero ella le toma del brazo)
Patricia: ¡Así!
En ese momento la joven se lanza a sus brazos para besar a Andrés. Patricia le roba un beso, un tierno y apasionado beso que deja al muchacho sin palabras, sin esperarlo.
ACAPULCO, GUERRERO
EXT. / HOTEL, JARDINES / DÍA
Giselle está tomando en sol tumbada en una hamaca frente a la piscina del hotel, en los inmensos jardines. Suena su teléfono móvil en la mesita contigua. La modelo toma su celular. Es su novio Elías, quién la llama desde el salón de su casa en el D.F.
Giselle: Hola mi amor… (Sonríe con vanidad y se quita las gafas de sol)
Elías: Hasta que por fin me contestas al teléfono. Llevo desde ayer intentando hablar contigo.
Giselle: Ay lo siento Eli pero es que se me acabó la pila y…
Elías: ¿Cuándo regresas a la capital? Tengo que hablar contigo y es algo importante.
Giselle: ¿Y que no puede ser por teléfono o qué? La verdad no sé cuando voy a regresar, tal vez hoy en la noche o mañana. Tengo mucha chamba.
Elías: Está bien, en cuanto vuelvas hablamos.
Giselle: ¿Se puede saber que te pasa conmigo, chico? Estás más raro…
Elías: ¿Raro yo? Más bien piensa que es lo que has hecho tú para que yo esté así. Anda.
Giselle: No se a qué te refieres… la verdad.
Elías: ¿Ah no? (Enojado) Eres una cínica, o me vas a negar que andas pelándole el diente al nuevo fotógrafo de la agencia donde trabajas, a Andrés Ferrer, ¿Ah?
Giselle: ¿De que hablas? (Nerviosa) ¿Te volviste loco o qué te pasa Elías?
Elías: Ya, tú hazte la tonta que bien que has estado coqueteando con él, lo sé todo…
Giselle: ¿Y se puede saber quién te ha contado eso? Dime porque…
Elías: Eso no importa, lo importante es que lo sé. ¿Y sabes qué? Que no pienso seguir dejando que me veas la cara de idiota mientras andas por ahí de ofrecida con todos los que se te cruzan por delante.
Giselle: ¡Me estás ofendiendo Elías! (Enojada)
Elías: Hemos terminado… (Cortando la llamada)
Giselle: Elías no me vas a dejar con la palabra en la boca… ¡Elíasssss!!! (Lanzando el celular al piso con rabia) ¡Maldito imbécil! ¿Quién demonios se fue de la lengua, quién? Bah… que te zurzan mijito… habiendo hombres como Óscar y Andrés, quién quiere un Elías jajaja.
INT. / MONCADA MODELS, VESTUARIOS / DÍA
Patricia y Andrés siguen hablando después del beso.
Andrés: ¡Patricia! (Avergonzado)
Patricia: ¡Lo siento! ¡No quiero que te alejes de mí! ¡No quiero!
Andrés: ¿Qué significa esto? Me puedes explicar…
Patricia: Me gustas Andrés, claro que me gustas, desde el primer día que llegaste a Moncada Models, no puedo evitar pensar en ti, cuando me siento sola pienso en ti, cuando estoy triste pienso en ti, me duermo pensando en ti, me haces reír, se puede hablar de todo contigo, eres tan especial que creo que estoy loca al decirte esto pero… Jamás me había pasado algo igual con nadie, ni siquiera con Óscar.
Andrés: Patricia…
Patricia: No digas nada… por favor, no digas nada.
Andrés: Nunca nadie me había dicho cosas tan bonitas… (Sonríe) ¿De verdad sientes todo eso conmigo?
Patricia: Y más cosas que no te puedo decir… (Avergonzada)
Andrés: ¿Cuáles?
Patricia: ¡No preguntes por favor! (Nerviosa)
Andrés: Ay ya, si, ahora me vas a decir que te tiemblan las piernas cuando me ves, jajaja.
Patricia: ¡No te rías, idiota! (Se le salta la risa) Jajajaja. Claro que no… Bueno… tal vez un poquito. Pero poco, ¿Eh?
Andrés: Jajajaja. Me haces reír…
Patricia: Y tú a mí… (Sonríe)
Andrés: Pero los dos sabemos que esto no puede ser… Tú tienes a tu novio, también la esposa de tu padre estaría en contra de algo entre nosotros, tu papá también, yo lo sé…
Patricia: Pero… pero yo estoy dispuesta a luchar contra todo y contra todos si con eso puedo ser feliz a tu lado, Andrés.
Andrés: ¿De verdad? ¿Estás hablando en serio?
Patricia: Sé que pensarán estoy loca, pero nunca había sentido por alguien lo mismo que contigo.
Andrés: ¿Y qué va a pasar con Óscar?
Patricia: No lo sé, supongo que tendré que hablar seriamente con él.
Andrés: ¿Qué es eso que sientes conmigo?
Patricia: Ya te dije, no seas chismoso, tonto.
Andrés: Ya me lo imagino… (Se burla)
Patricia: ¡Andrésss! (Avergonzada) ¡Yaaaa! ¡Jajajaja!
Andrés: Jajajaja. Ven… (Se abrazan, él la da un tierno beso en la frente)
Patricia: Claro que siento cosas cuando estoy contigo… pero no es el momento.
Andrés: Lo sé… Siento haberte besado.
Patricia: No digas eso…
Andrés: Bueno mejor sigo a mi trabajo y ya, será lo mejor.
Patricia: ¿Eso quiere decir que no vas a renunciar? (Sonríe)
Andrés: No… pero no sé a donde nos va a llevar todo esto, la verdad. Te veo más tarde… pero antes…
El chico la toma de la cintura y la da un nuevo y apasionado beso a Patricia. Ambos se besan de nuevo, ella se deja llevar, se comen la boca a besos cada vez más y más intensos en la soledad de los vestuarios.
Patricia: ¡Andrés, ya por favor, que alguien nos puede cachar!
Andrés: Me da igual… (Sigue besándola una y otra vez)
En ese momento escuchan ruidos en el pasillo, tras la puerta del vestuario, alguien está a punto de entrar.
Patricia: ¡Andrés!
Andrés: ¡Tchisttt! (La obliga a esconderse con él detrás de los colgadores de ropa)
La puerta de los vestuarios se abre lentamente y entran dos chicas, unas modelos de la agencia. Las jóvenes toman dos vestidos y se marchan, la puerta se cierra de nuevo. Tras trajes y vestidos colgados, Andrés y Patricia tratan de no reír hasta que finalmente lo hacen.
Andrés: Jajajajaja.
Patricia: Jajajaja. ¡Ay Andrés, por favor! ¿Qué quieres que me dé un infarto o qué, chico?
Andrés: Nah… mejor te doy un beso.
Patricia: ¿Otro?
Andrés: Pues claro… (Se besan de nuevo)
Patricia: Ya Andrés, por favor, aquí no que nos van a ver…
Andrés: Ya no me importa… Sólo quiero estar contigo…
Patricia: Andrés por favor… por favor ya no sigas… (Nerviosa) No sigas porque no me voy a poder controlar.
Andrés: Y yo no quiero que te controles… ya no. (Se besan de nuevo, se comen la boca a besos más y más intensos)
La chica le comienza a desabrochar la camisa, él le acaricia la espalda, metiendo su mano bajo la camiseta de tirantes, ambos se dejan llevar. Andrés la besa el cuello, el escote, los labios… Patricia recorre con su boca el cuello de él, su pecho, pasando una de sus manos sobre él… pero…
Patricia: ¡Ya Andrés, por favor no puedo seguir, no!
Andrés: ¿Pero por qué? (Nervioso)
Patricia: Porque no, porque es demasiado pronto, esto no está bien… no puedo hacer esto.
Andrés: Entiendo, perdóname… yo… (Avergonzando, se abrocha de nuevo la camisa)
Patricia: No es tu culpa es mía, que no puedo controlar lo que siento contigo, por favor. Que vas a pensar de mí…. (Avergonzada)
Andrés: Nunca pensaría nada malo, al contrario. Yo también siento lo mismo contigo.
Patricia: Pero apenas nos conocemos, creo que estamos yendo demasiado rápido, Andrés, demasiado rápido… (Nerviosa)
Andrés: ¿Yo te gusto, entonces que problema hay?
Patricia: Claro que me gustas Andrés, me gustas demasiado pero… es mejor ir más despacio, por favor… Antes debo hablar con Óscar.
Andrés: Está bien, entiendo…
Patricia: Él no se merece que yo le engañe así, no podría mirarle a la cara. Luego hablamos. ¿Sí? Yo salgo primero para que nadie nos vea juntos y sospechen…
Andrés: Ok, como tú quieras. Yo hago lo que tú me digas… (Sonríe tierno)
Patricia: Te quiero… (Sonríe y sale de los vestuarios)
INT. / CASA DE RICARDO, COCINA / DÍA
Mariana y Natalia conversan…
Natalia: ¿Qué vas a hacer si ese hombre descubre donde vives?
Mariana: Tomás no puede averiguarlo, no quiero que nos encuentre. Nos abandonó a mí y a su hijo cuando Ricardo apenas era un bebé, amiga.
Natalia: Pero el barrio es muy pequeño, Mariana, cualquiera le puede dar las señas de tu casa.
Mariana: Te juro que si Tomás aparece en esta casa, esta vez no me voy a dejar, ahora si que va a saber quien es Mariana Manzano. ¡Te lo juro!
INT. / CABAÑA / DÍA
Sonia, la hermana de Patricia, está sola en la cabaña intentando soltarse de las cuerdas que la tienen maniatada en una silla. El malvado Samuel ha salido a por comida para su rehén. La chica trata por todos los medios de soltarse para escapar de su captor.
Sonia: ¡Vamos! ¡Vamos!! (Forzando las cuerdas) ¡Maldita sea! (Viendo una botella de cristal sobre una mesa) ¡Tengo que agarrar esa botella como sea! Necesito cortar estas malditas cuerdas antes de que ese cerdo regrese. No voy a permitir que se salga con la suya. ¡Ni hablar!
INT. / MANSIÓN MONCADA, SALÓN / NOCHE
Yasmina conversa con su marido. Don Roberto termina de hablar por teléfono con la policía dejando el aparato sobre la mesa y…
Yasmina: ¿Se sabe ya algo de la niña? ¿Qué te dijo la policía?
Roberto: Siguen sin pistas sobre el paradero de Sonia… Estoy muy preocupado, mi amor…
Yasmina: Debes tener entereza, no te puedes derrumbar… ¿Qué vas a hacer con lo del dinero del rescate? ¿Vas a pagar?
Roberto: Sí, pero aún estoy esperando la llamada del tipo ese… No le he dicho nada a la policía.
Yasmina: Ni lo hagas… podría ser peor, podríamos poner en peligro la vida de Sonia, cariño.
Roberto: Lo sé, por eso voy a actuar por mi cuenta… Todo sea por recuperar sana y salva a mi hija. Me voy a dar un baño y a acostarme. Estoy rendido.
Yasmina: Ok, mi rey, enseguida subo yo también. (Se besan)
Mientras don Roberto se va, poco después Patricia llega a la casa abriendo la puerta principal con sus llaves. La chica se encuentra frente a frente con su madrastra.
Yasmina: Vaya, hasta que llegas, querida… Son las diez de la noche.
Patricia: Contigo no quiero hablar Yasmina, no tengo tiempo para discutir. Estoy muy cansada.
Yasmina: Cansada para lo que te da la gana… Claro, pero para coquetear con el fotógrafo, no, para eso no estabas cansada, descarada.
Patricia: Mira Yasmina, no empieces otra vez con lo mismo si no quieres que te devuelva la cachetada que me diste en la agencia hoy. Estás advertida. Déjame en paz.
Yasmina: ¿Qué? ¿Ya te has revolcado con él, desvergonzada?
Patricia: ¡Que te calles de una vez! ¡Que me tienes harta ya! ¡Harta!
Yasmina: Le dije todo a tu padre, le conté lo que vi en tu oficina.
Patricia: Me da igual, cuéntale lo que se te pegue la real gana, Yasmina. No me importa.
Yasmina: Pues debería, mi amor, debería porque cuando se entere tu novio va a poner el grito en el cielo. ¿Qué crees que no vi como salían tú y Andrés del vestuario de la empresa? Ay chica, deberían ser más discretos…
Patricia: Tú siempre tan chismosa… para no variar, claro.
Yasmina: ¿Qué tal? ¿Ya te revolcaste con Andrés? Ay no, si Giselle dice que es… Jajajaja.
Patricia: Más vale que te calles, estúpida. Andrés es un hombre en toda la extensión de la palabra. Lo que pasa que estás celosa porque no se fijó en ti.
Yasmina: Mira muchachita insolente a mi no me contestes porque te cruzo la cara de nuevo. ¿Estamos?
Patricia: ¡Hazlo! ¡Hazlo si te atreves! Porque te juro que me vas a conocer. ¿Quieres guerra? Pues guerra tendrás.
Yasmina: A poco ya te acostaste con él… Zorra…
En ese momento Patricia la suelta una sonora y fortísima bofetada. Escuchamos música incidental. Yasmina se lleva la mano a la mejilla indignada.
Yasmina: ¿Pero cómo te atreves? (Furiosa)
Patricia: La próxima vez que me vuelvas a ofender vas a saber quién soy yo, desgraciada… (Se va)
Yasmina: Estúpida niña, no eres más que una naca… Te voy a destruir malnacida… (Enojada) Voy a contarle todo a Óscar y vas a saber lo que es bueno, maldita infeliz. Voy a acabar contigo Patricia Moncada. Te juro que voy a hacer hasta lo imposible para que Andrés sea mío, desgraciada. Andrés Ferrer va a ser mi hombre, querida… Mi hombre. (Sonríe con maldad y soberbia tocándose el cabello con sensualidad y mojándose los labios)
EXT. / CARRETERA / NOCHE
Sonia ha logrado escapar de su secuestro pero está algo desorientada, nerviosa y con miedo. La joven ha conseguido huir de la cabaña del bosque y andar hasta una carretera cercana. Sonia camina por el arcén intentando divisar algún coche, alguien que la pueda ayudar a escapar del lugar lo antes posible.
Sonia: ¡Tengo que salir de aquí antes de que ese tipo me encuentre!
En ese momento pasa un coche y…
Sonia: ¡Ayuda por favor! ¡Auxilio!
Pero el auto no se detiene y sigue adelante…
Sonia: Diosito, por favor ayúdame… Necesito un teléfono, tengo que encontrar un teléfono… Pero dónde, estoy en mitad de la nada… ¡Ayúdenme por favor!
Acto seguido otro vehículo se acerca por la carretera… Sonia se dispone a pedir ayuda de nuevo. Escuchamos música incidental.
INT. / CASA DE RICARDO, DORMITORIO DE RICARDO / NOCHE
Ricardo (Nuevamente feo como cada noche) habla con su primo Elías. El rubio sentado en la cama le cuenta…
Ricardo: La besé primo, nos besamos. Todavía no me lo puedo creer.
Elías: ¿En serio? ¿Tuviste valor de hacerlo? Jajajaja, ese es mi primo. Bueno también te ayudó ser Andrés Ferrer claro…
Ricardo: Sí, lo sé… pero al principio pensé que no podría haber nada entre los dos aun siendo el galán del espejo, primo.
Elías: ¿Y eso por qué?
Ricardo: No sé… el caso es que ella está dispuesta a dejar a su novio por mi pero… Ay Elías, estoy hecho un lío ahora.
Elías: ¿No y que ella te gusta y tú a ella? Pues disfrútalo, chico. Tú nunca has tenido novia, nunca ninguna chica te había besado, nunca has… (Se burla)
Ricardo: ¡Elías! (Avergonzado)
Elías: Jajajajaja. ¿Entonces de qué te quejas? Vive la vida y ya, no pienses más. Si Patricia te quiere y tú a ella pues sean felices.
Ricardo: Ya pero tu dijiste que debía vengarme de ella por lo que me dijo aquel día.
Elías: Lo sé pero yo también sé cuanto la amas y que no podrías hacerle daño nunca. Entonces es mejor que la perdones y seas feliz.
Ricardo: Pero yo no puedo engañarla y vivir una mentira. Yo no soy Andrés Ferrer, Elías. Ese galán no soy yo.
Elías: Claro que lo eres, y debes aprovechar la oportunidad que tu abuelo te dio para ser feliz. Que más da que Patricia no sepa nunca la verdad…
Ricardo: De noche soy Ricardo, Elías, nunca podría estar al cien por cien con ella. Este hechizo o magia o lo que sea no me va a servir de nada.
Elías: ¿Y por qué no hablas de nuevo con tu abuelo el muerto para ver si te lo hacen indefinido, ah?
Ricardo: Si claro como si fuera un contrato de trabajo… Eres bobo, eh.
Elías: Jajaja, chico, yo sólo decía, no te enojes…
Ricardo: Además que no se ha vuelto a aparecer… (Preocupado) Y no sé que voy a hacer ahora… no lo sé.
EXT. / CARRETERA / NOCHE
El auto se detiene junto al arcén de la carretera, Sonia se acerca temblorosa y muy nerviosa. La ventanilla del carro se baja y vemos a Natalia al volante.
Natalia: ¿Qué le ocurre señorita? ¿Está usted bien?
Sonia: ¡Ayúdeme por favor! ¡Me han secuestrado y me están siguiendo!
Natalia: ¿Quéee?
Sonia: Lo que oye, por favor ayúdeme, sáqueme de aquí, por favor… (Nerviosa)
Natalia: ¡Córrele sube!
La joven sube al coche, en segundos Natalia arranca el vehículo y escapan a toda prisa del lugar…
INT. / CABAÑA / NOCHE
Samuel habla por teléfono con Yasmina qué está en el cuarto de baño en la mansión Moncada.
Yasmina: ¿Pero cómo que se escapó? ¡Eres un imbécil Samuel! ¡Un auténtico idiota!!! (Furiosa)
Samuel: Solo fue una hora, Yasmina, estaba bien atada, no sé como pudo lograr quitarse las cuerdas.
Yasmina: Eres un inepto, no se te puede dejar al cargo de nada… ¿Y ahora que hacemos, eh? ¿Quéee?
Samuel: La he buscado por los alrededores y nada no la encuentro. Tiene que haberle ayudado alguien a escapar.
Yasmina: ¡Maldición!!! (Histérica) ¡Maldita mocosa de las narices! Déjalo… no importa, tengo un plan mucho mejor, Samuel. Y esta vez va a salir bien porque lo voy a hacer yo misma. ¿Me oyes? ¡Yo!
Samuel: ¿Qué es lo que estás pensando hacer Yasmina?
Yasmina: Voy a matar a Roberto…
Escuchamos música incidental, la villana, en primer plano sonríe con malicia y ambición.
Samuel: ¿Qué? ¿Te has vuelto loca?
Yasmina: Ya estoy cansada de ese idiota y de la estúpida de su hija, voy a quitarlo de en medio para hacerme con la agencia y botar a Patricia a la calle. No la soporto más. Tú déjame a mí, te prometo que te llevarás tu parte correspondiente. (Pensando: No te voy a dar ni un peso, idiota jajaja)
INT. / CASA DE RICARDO, SALÓN / NOCHE
Ricardo, Elías y Mariana terminan de cenar cuando Natalia llega a la casa en compañía de Sonia.
Natalia: ¡Chicos, traigo visita!
Mariana: ¡Natalia! ¿Quién demonios es esta muchacha?
Sonia: Hola…
Ricardo: ¡Sonia!
Sonia: Hola Ricardo. No sabía vivías acá.
Ricardo: Hola…
Elías: Sonia ¿Qué haces aquí? Pensé te habían secuestrado, Ricardo me dijo que…
Natalia: Encontré a Sonia deambulando por la carretera, a pocos kilómetros de la ciudad. Pero no quiere ir a la policía.
Elías: ¿Has hablado ya con tu familia? Deberías avisarles de que estás bien.
Sonia: Sí, es verdad…
Natalia: Me quedé sin batería en el celular y vinimos directamente para la casa.
Ricardo: Toma, Sonia… (Dándole un teléfono)
Sonia: Gracias…
La muchacha se dispone a llamar a su casa…
INT. / MANSIÓN MONCADA, DORMITORIO DE PATRICIA / NOCHE
Suena el celular de la joven en la mesilla. Patricia todavía está despierta, leyendo un libro cuando toma la llamada.
Patricia: ¿Sí, bueno?
Sonia: ¡Paty, soy yo! ¡Sonia!
Patricia: ¡Sonia! (Se levanta de la cama)
Sonia: Ay hermana… (Llorando)
Patricia: ¿Dónde estás Sonia? ¿Estás bien? Dime que estás bien…
Sonia: Sí, tranquila estoy bien, logré escapar… Con suerte encontré una chica que me ayudó. Estoy en su casa.
Patricia: Dime dónde estás y te salgo a buscar ahorita mismo con mi carro.
Sonia: Ay Patricia, creí que me iba a matar ese tipo… (Avergonzada pensando: No puedo decirle a mi familia que me violaron, no puedo…)
Patricia: ¿Pero seguro estás bien? ¿No te hizo nada ese desgraciado? Tienes que denunciarlo, Sonia. Tenemos que ir a la policía.
Sonia: No pude verle la cara, Patricia, de poco iba a servir… Espera voy a darte la dirección. ¿Ok?
Patricia: Dime… (Tomando papel y bolígrafo)
ACAPULCO, GUERRERO
INT. / HOTEL, HABITACIÓN DE ÓSCAR / NOCHE
El villano conversa con Giselle. Ambos de pie en la habitación.
Giselle: El vuelo sale mañana a primera hora, guapo.
Óscar: Ok… ya tengo todo listo. Acabo de hablar por teléfono con tu hermana Yasmina. Me dijo que Sonia ya apareció.
Giselle: ¿Y a mí que me importa la vida de esa naca? Jajaja. Por mí como si desaparece de la faz de la tierra igual que la estúpida de Patricia.
Óscar: No se te ocurra hablar de lo nuestro con nadie. ¿OK? Nadie puede saberlo ni siquiera Yasmina.
Giselle: ¿Por qué ella no? No entiendo, es mi hermana.
Óscar: ¡Porque no! (Enojado)
CIUDAD DE MÉXICO
INT. / CASA DE RICARDO, SALÓN / NOCHE
Patricia llega a la casa de Ricardo para buscar a su hermana. La joven ya en el salón conversa con todos mientras se abraza a Sonia.
Patricia: ¡Gracias, muchas gracias por ayudar a mi hermana, Natalia!
Natalia: No me las des, lo habría hecho cualquiera…
Ricardo: Hola Patricia…
Patricia: ¡Ricardo! ¿Tú vives aquí?
Ricardo: Sí… espera te voy a presentar a mi familia. Mi mamá Mariana…
Patricia: Encantada señora.
Mariana: Igualmente hija…
Ricardo: Y Elías, mi primo.
Elías: Hola
Patricia: Hola Elías.
Sonia: ¿Le dijiste a papá que venías por mí?
Patricia: Sí, ya lo sabe. Está deseando verte. Mañana tenemos que ir a comisaría, tienes que declarar, hermanita.
Ricardo: Espero logren atrapar al secuestrador… Gracias a Dios que estas bien Sonia.
Patricia: Muchas gracias Ricardo, gracias a todos por acoger a mi hermana en su casa. Por cierto… ¿Ricardo, sabes algo de Andrés?
En ese momento Mariana y Natalia se miran y preguntan a la vez
Mariana y Natalia: ¿Andrés?
Patricia: ¡Sí, Andrés! Un amigo de Ricardo.
Mariana: ¿Andrés? ¿Un amigo de mi hijo?
Ricardo: Este… sí, mamá, Andrés es un amigo que vino de Guanajuato, tú no le conoces mamita, pero él no vive aquí, Patricia.
Patricia: Ahmm… pues yo creía que sí, que vivía en este barrio.
Ricardo: Bueno sí, si vive en el barrio pero a varias cuadras, sí.
Patricia: ¿Podrías darme su dirección? Me gustaría verle y contarle que mi hermana ya está bien.
Ricardo: Puedes llamarle al celular si quieres luego.
Patricia: Bueno ya es muy tarde, será mejor que nos vayamos. Mañana en la agencia hablaré con él, gracias Ricardo.
Ricardo: De nada… Y me alegro su hermana esté bien.
Sonia: Gracias por todo, cuídense.
Mariana: Adiós chicas…
Natalia: Y vayan cuanto antes a la policía, por favor.
Elías: Chao Sonia. (Se miran, ella rehúye su mirada pues Elías le gusta desde hace tiempo)
Sonia: Chao Elías.
Patricia: Chao…
AL DÍA SIGUIENTE
INT. / MONCADA MODELS, DESPACHO DE PATRICIA / DÍA
Andrés habla con Patricia en la oficina de la joven, ambos de pie, frente a frente.
Andrés: Me alegro mucho que tu hermana apareciera sana y salva.
Patricia: Ay Andrés… estuve por llamarte pero se hizo tan tarde que no te quise molestar.
Andrés: No pasa nada, ya mi amigo Ricardo me lo dijo. No te preocupes.
Patricia: Fue una casualidad que Natalia encontrara a mi hermana. Debe ser una buena amiga de su familia. ¿Verdad?
Andrés: Sí… muy buena amiga.
Patricia: Y muy guapa, por cierto… ¿La conoces?
Andrés: Es… este… no… no la conozco, no.
Patricia: Ahm… (Mareada)
Andrés: ¿Estás bien?
Patricia: Desde hace unos días tengo un ligero presentimiento como si algo malo fuera a suceder… no sé… Tal vez era lo de Sonia, no sé, no me hagas caso.
Andrés: Entiendo, eso son los nervios, ansiedad que se llama. Pero ya no te preocupes, tu hermana está bien y con ustedes en casa.
Patricia: Sí…
Ambos se abrazan, en ese instante Andrés y ella se besan pero justo en ese momento entra en el despacho Óscar, quien, indignado al ver la escena interviene. Escuchamos música incidental.
Óscar: ¡Eres una maldita perra! ¡Yasmina tenía razón! (Tomando del brazo a Patricia)
Patricia: ¡Suéltame Óscar!
Andrés: ¡Suéltala! (Enojado)
Óscar: Vagabunda… descarada… Me voy unos días a Acapulco y cuando regreso me encuentro con que mi novia se ha enredado con otro… ¡Eres una zorra!
El villano la pega una bofetada a su novia delante de Andrés…
Patricia: ¡Ahhh!!!! (Se lleva la mano a la cara)
Andrés: ¿Pero cómo te atreves, desgraciado? (Tomando a Óscar del cuello de la camisa)
Óscar: ¡Es lo que se merece, por golfa! ¡Y tú también te vas a llevar lo tuyo, maldito galán de cuarta! (Le suelta un puñetazo a Andrés)
Patricia: ¡Por favor no peleen, chicos por favor!! ¡Óscar!
El rubio le devuelve el puñetazo a Óscar empotrándolo contra uno de los armarios del despacho. Ambos hombres comienzan una fuerte pelea. Patricia no sabe como separarlos.
Patricia: ¡ANDRÉS!!!! ¡YA BASTA!
Óscar: ¡Te voy a matar, desgraciado! ¡Te voy a partir la cara! (Se pelean)
Andrés: ¡Eres un cobarde, poco hombre! ¡Pegarle a una mujer! (Le da otro puñetazo)
Escuchamos música incidental… Los dos chicos siguen la pelea, Patricia sale al pasillo muy nerviosa gritando para pedir ayuda. Andrés y Óscar siguen cayéndose a golpes en el despacho.
Patricia: ¡Seguridad! ¡Ayuda por favor! ¡Seguridad!
CONTINUARÁ…
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