viernes, 1 de agosto de 2014

Capítulo 11: El Desenlace (Gran Final)




EL GALÁN DEL ESPEJO
CAPÍTULO 11: EL DESENLACE






CIUDAD DE MÉXICO
INT. / AEROPUERTO BENITO JUÁREZ, ZONA DE SALIDAS / DÍA

Yasmina despide a su hermana Giselle. La modelo se marcha del país. Ambas mujeres conversan antes de que la muchacha cruce la puerta de embarque.



Giselle: ¿Qué piensas hacer? Te volviste loca… sólo a ti se te ocurre matar a Óscar. Yo no sabía que ustedes dos eran amantes, de haberlo sabido jamás hubiera tenido nada con él.

Yasmina: ¡Cállate! A estas horas la policía ya debe haber encontrado el cuerpo en su departamento. Ahora tú te me vas a subir a ese avión y te largas para Miami como te dije. Ya tienes un contrato allá con otra agencia de modelaje y publicidad.

Giselle: ¿Y luego qué? ¿Qué harás tú aquí sola? Te recuerdo que el viejo de Roberto ya salió del coma… No se murió como querías.

Yasmina: No importa, ya veré la forma de deshacerme de Roberto, ahora vete. El vuelo está por salir.

Giselle: Adiós Yasmina… que Dios te perdone por todo el daño que estás haciendo, de verdad te lo digo. (Se marcha)

Mientras Giselle atraviesa la puerta de embarque para acceder al avión rumbo a Miami, Yasmina se queda pensativa planeando qué hacer para librarse de su esposo y hacerse con la agencia y su fortuna.


DALLAS, TEXAS, ESTADOS UNIDOS


En imágenes vemos los impresionantes y acristalados rascacielos de Dallas, una de las ciudades más famosas de Estados Unidos, conocida mundialmente por la famosa serie de televisión de los 80. Ricardo acaba de llegar a la capital, el chico baja de un taxi frente al restaurante que regenta su padre, Tomás. Ricardo entra en el local y…




INT. / RESTAURANTE / DÍA

Ricardo: Buenas tardes joven… 

Mesero: ¿Sí, dígame caballero?

Ricardo: Estoy buscando al dueño de este restaurante, Don Tomás… (Mirando la tarjeta que le dejó a Natalia tiempo atrás en México)

Mesero: Está en su oficina, mire, es aquella puerta de allá. (Le indica y sonríe)

Ricardo: Ok, gracias, muy amable.

El chico va hacia el despacho y toca a la puerta. Dentro su padre revisa unas facturas mientras tose, el cáncer de pulmón que padece se ha ido agravando.


INT. / RESTAURANTE, DESPACHO DE TOMÁS / DÍA

Tomás, sentado a su escritorio, contesta al toque de puerta.



Tomás: Sí, pase… ¿Quién demonios será ahora?

Ricardo: Hola… ¿Se puede?

Tomás: ¿Quién eres tú? ¿Cómo le dejaron pasar a mi oficina, ah? (Molesto)

Ricardo: Soy Ricardo… Ricardo Manzano.

Tomás: ¿Quéee? (Se levanta de la silla) No… no es posible… (Mirándole)

Ricardo: Mire, señor… yo sé quien es usted… Mi madre me habló hace poco de su visita a México y si vine a Dallas es porque…

Tomás: Pero siéntate muchacho, siéntate hijo… (Sonríe) Disculpa lo de antes, tengo un carácter un poco agrio… (Tosiendo)

Ricardo: ¿Se encuentra bien? (Sentándose en una silla)

Tomás: Nada, no es nada… el cáncer que me está comiendo por momentos… Ya poco se puede hacer…

Ricardo: Lo siento, de veras que lo siento… Mire, si vine es porque… Bueno, mi madre me dijo que usted estaba enfermo y que… La verdad no sé por dónde empezar.

Tomás: Mira Ricardo… Yo sé que hice cosas mal en el pasado. Lo sé y te pido perdón. 

Ricardo: ¿Un poco tarde no le parece? Han pasado más de 30 años ya…

Tomás: Era joven, alocado, no sabía lo que hacía. Después el tiempo pasó y… bueno… nunca me atreví a buscarte por miedo al rechazo. Hasta que me enteré de mi enfermedad y…

Ricardo: Y es ahora que quiere recuperar el tiempo perdido… Pues le advierto que si piensa que le voy a ver como un padre porque se esté muriendo, pierde su tiempo, no me va a dar pena.

Tomás: No quiero dar pena. Sólo quiero que te hagas cargo de lo que te pertenece por ley, por ser mi hijo.

Ricardo: Usted y yo no somos nada. Nos abandonó, mi madre toda la vida me dijo que usted había muerto para no hacerme daño con la verdad.

Tomás: Perdóname Ricardo, por favor… perdóname. Apenas me quedan tres meses… Es lógico que… que yo quiera enmendar mi error.

Ricardo: Está bien, le voy a dar una oportunidad Tomás pero… no le prometo nada.

Tomás: ¿Por qué no te quedas un tiempo acá en Dallas conmigo? De paso conoces la ciudad, el negocio… no sé…

Ricardo: No vine a hacer turismo, señor.

Tomás: No seas tan frío, hombre… Yo sé que como un padre nunca me vas a ver pero al menos… ¿Amigos?

Ricardo: Ya veremos, está bien me quedaré en Dallas por un tiempo. Buscaré un hotel.

Tomás: ¡De eso nada! ¡Tú te quedas en mi casa, hijo, no mas faltaba!

Ricardo: Pero…

Tomás: Pero nada… (Sonríe) Mi casa es enorme y me siento solo en ella, te prometo que tendrás tu propio cuarto. Todas las comodidades, hijo.

Ricardo: Está bien… (Resignado)

Su padre trata de arreglar la situación pero no es tarea fácil y es que Ricardo está dolido por el pasado.


VERACRUZ, MÉXICO
INT. / HOSPITAL DE VERACRUZ, CAFETERÍA / DÍA

Patricia y su hermano Javier almuerzan sentados a una de las mesas en compañía de Sonia, la menor de los tres, que acaba de llegar del DF para visitar a su padre en el hospital de Veracruz. En ese momento suena el celular de Patricia, la chica contesta. Es Yasmina desde la agencia en Ciudad de México.



Patricia: ¿Bueno, Yasmina?

Yasmina: ¡Ay Patricia! ¡Ayy que bueno que te encuentro linda! (Sonríe falsa)

Patricia: ¿Qué quieres Yasmina? (Con mal tono)

Yasmina: Ay Paty… acabo de hablar con la policía, me acaban de decir que encontraron a tu exnovio muerto en su casa. 

Patricia: ¿Quéee? (Alucinada)

Javier: ¿Qué ocurre, Patricia?

Sonia: Algo malo pasó seguro… (Preocupada)

Yasmina: Al parecer le dispararon, yo creo que fue un ladrón o algo… Ay Patricia… lo mataron, Óscar está muerto… (Conteniendo la risa y fingiendo llorar muy astutamente)

Patricia: Dios mío… Pero eso no puede ser… 

Javier: ¿Qué pasa hermana? ¿Qué pasó?

Patricia: ¡Mataron a Óscar! 

Javier y Sonia: ¿Quéeeee? (Sorprendidos)


CIUDAD DE MÉXICO
INT. / CASA DE RICARDO, COCINA / NOCHE

Mariana, Natalia y Elías conversan mientras cenan sentados a la mesa.



Elías: Qué bueno que mi primo fuera a Dallas, ojalá haga las paces con su padre, al menos ahora que ya Tomás tiene su destino marcado…

Mariana: Miren la verdad me da pena Tomás… pero bueno, él nos abandonó, no podía esperar que yo le perdonara, no le deseo ningún mal Dios lo sabe pero no quiero volver a verle.

Natalia: Hace poco hablé con Ricardo por teléfono, me dijo que se va a quedar un tiempo en Dallas…

Elías: Imagino, hasta que don Tomás… bueno ya saben.

Mariana: Nunca hubiera querido que mi hijo pasara por esto… toda la vida le mentí para que no sufriera y ahora va a tener que sufrir la pérdida de un padre por segunda vez… 

Natalia: Es cierto… (Triste)


DALLAS, TEXAS, ESTADOS UNIDOS
INT. / CASA DE TOMÁS, HABITACIÓN DE RICARDO / NOCHE

Ricardo conversa por teléfono con Patricia, quién está en su hotel de Veracruz, en la habitación. El chico de pie, ella sentada en la cama.


 
Ricardo: Estoy en Dallas, Patricia, vine porque… porque… bueno… mi padre se va a morir, Patricia.

Patricia: ¿Quéee? No puede ser… ¿Cómo así que se va a morir?

Ricardo: Tiene un cáncer terminal, de pulmón. Apenas tres meses le han dicho los médicos que le queda de vida.

Patricia: Lo siento mucho, en serio, no sabía nada…

Ricardo: Mis padres estaban divorciados… por eso nunca te hablé de él.

Patricia: ¿Y tu mamá como está, ya mejor?

Ricardo: Sí, no te preocupes no fue nada… una simple gripe. (Miente)

Patricia: ¿Cuándo vuelves?

Ricardo: No lo sé… estaré varias semanas fuera del país, cuando regrese yo te llamo. ¿OK?

Patricia: OK pero prométeme que me llamaras a diario. ¿Vale? (Sonríe dulce)

Ricardo: Te lo prometo… mi amor… (Nervioso)

Patricia: Te amo Andrés… 

Ricardo: Y yo a ti…


DÍAS DESPUÉS
CIUDAD DE MÉXICO
INT. / CAFETERÍA DE LA UNIVERSIDAD / DÍA

Elías y su ahora novia Sonia hablan mientras toman unos refrescos junto a la barra.



Elías: ¿Y cómo viste a tu papá? 

Sonia: Muy bien, ya pronto le darán el alta y regresará con mis hermanos al DF.

Elías: Qué bueno… cambiando de tema… ¿Cómo van esas citas con Natalia, mi amiga la psicóloga?

Sonia: Bien pero hay algo que no te he contado… (Triste)

Elías: ¿El qué Sonia?

Sonia: Verás… cuando… cuando me secuestraron… ¿Recuerdas? 

Elías: Sí, claro.

Sonia: El tipo que me secuestró también abusó de mí.

Elías: ¿Quéee?

Sonia: Me violó… por eso he estado tanto tiempo así tan retraída y como rara. Pero Natalia me animó a contártelo, la verdad que sus terapias me estás sirviendo de mucho.

Elías: ¿Por qué no me dijiste nada antes?

Sonia: Porque tenía miedo me rechazaras, por eso.

Elías: Yo nunca haría eso… Estoy aquí para ayudarte en lo que sea y lo sabes.

Sonia: Te quiero Elías… (Sonríe) Gracias por entenderme.

Elías: Yo también te amo. (Se besan)


INT. / MONCADA MODELS, DESPACHO DE YASMINA / DÍA

La villana habla consigo misma, de pie mirando por la ventana.

Yasmina: Sabía que Andrés no volvería a trabajar a esta empresa,  lo sabía. Entonces lo del espejo era cierto… Andrés y Ricardo son la misma persona… ¿Dónde demonios se habrá metido ese tipo? ¿Cómo demostrar que usurpó otra identidad para trabajar aquí si no sé donde vive? Tengo que localizarlo… tengo que…

En ese instante suena el teléfono de la mesa, la rubia contesta y…



Yasmina: ¿Bueno?

Ricardo: Hola Yasmina…

Yasmina: Hombre… hablando del rey de Roma… ¿Qué tal Andrés? ¿Ay o debería decir Ricardito? Jajajaja.

Ricardo: Cállate, lo sé todo… sé que tu provocaste el accidente de don Roberto.

Yasmina: No sé de qué me estás hablando…

Ricardo: No te hagas, lo sé todo, no importa como pero quiero que hagamos un trato los dos.

Yasmina: ¿Un trato? ¿Tú y yo? ¿Qué clase de trato?

Ricardo: Si no dices nada sobre mi secreto del espejo, yo tampoco contaré lo tuyo. Así los dos estaremos en paz. ¿Te parece?

Yasmina: No se dé cual secreto mío hablas…

Ricardo: ¿Ah no? Confiesa, fuiste tú quien provocó el accidente de carro al padre de Patricia, a don Roberto Moncada. 

Yasmina: ¡Sí, fui yo! ¿Y qué? No tengo ni idea como lo supiste pero me da igual… Tú habla y te juro que te hundiré delante de tu Patricia. ¿A ver como le explicas que eras Andrés Ferrer y a la vez Ricardo Manzano, el feo, jajajaja.

Ricardo: Está bien… no volverás a verme, te prometo no diré nada a nadie. (Miente) Hasta siempre Yasmina…

La villana y él cuelgan los teléfonos. Ricardo habla consigo mismo.

Ricardo: Perfecto, con esta grabación te voy a hundir, desgraciada… (Sonríe con una grabadora en mano, escuchamos música incidental)


AL DÍA SIGUIENTE
CIUDAD DE MÉXICO
INT. / MONCADA MODELS, DESPACHO DE YASMINA / DÍA

Unos agentes de policía detienen a la villana, Yasmina se resiste a ir con ellos, esposada.

Yasmina: ¡Yo no hice nada, soy inocente! ¡Suéltenme!

Policía: Lo siento señora pero tenemos una grabación que dice que usted provocó el accidente de Roberto Moncada, es su voz no hay duda, tiene que acompañarnos a comisaría.

Yasmina: ¡Esto es un atropello! ¡Maldita sea! ¡Suéltenmeeeee!!! (Pensando: Maldito Ricardo, Andrés o como te llames, te voy a destruir, desgraciado, traidor…)


VERACRUZ
INT. / HOSPITAL DE VERACRUZ, CAFETERÍA / DÍA

Javier le cuenta a su hermana Patricia sobre la detención de Yasmina.


 
Patricia: ¿Qué dices? 

Javier: Como te lo cuento… Yasmina fue quien provocó el accidente de mi papá, ella mató a Samuel.

Patricia: Dios mío, no puedo creerlo… (Horrorizada)

Javier: Siempre dijiste que no era trigo limpio y acertaste, Patricia. Ahora está detenida en una delegación allá en el DF.

Patricia: Tenemos que contárselo a papá.



DOS MESES DESPUÉS


DALLAS, TEXAS, ESTADOS UNIDOS
INT. / CASA DE TOMÁS, SALÓN / DÍA

Tocan al timbre, Ricardo ya mucho más cambiado físicamente, más guapo y arreglado, se dispone a abrir la puerta. El muchacho no sabe la sorpresa que le espera al otro lado. Ricardo abre la puerta y se encuentra frente a frente con Patricia.





Ricardo: ¿Patricia?

Patricia: ¿Andrés? (Lo ve algo diferente, no tan perfecto)

Ricardo: Patricia… ¿Qué haces aquí?

Patricia: ¿Andrés? Estás… estás… un poco distinto… 

Ricardo: Este… es que… 

Patricia: Bueno no importa, estás igual muy guapo. (Sonríe dulce)

Ricardo: ¿Quieres pasar? 

Patricia: Claro, si vine a Dallas fue para verte, tu amigo Elías me dio la dirección y acá estoy

Ricardo: Por favor, siéntate en el sofá. Mi padre está en el restaurante, tiene mucho trabajo.

Patricia: ¿No y que estaba muy mal?

Ricardo: Está mal si, pero él quiere trabajar hasta que el cuerpo aguante. La verdad en estos meses hemos limado asperezas.

Patricia: Comprendo… (Le mira pero algo extrañada)

Ricardo: ¿Qué me miras tanto? 

Patricia: No sé… te veo algo diferente, puede ser el peinado, la barba… no sé…  (Sonríe)

Ricardo: ¿Qué ya no te gusto así o qué? (Preocupado)

Patricia: Claro que me gustas tonto, no digas eso… (Le da un beso)

Ricardo: Te quiero… te extrañé mucho.

Patricia: Y yo a ti… 

Ricardo: Patricia, hay algo que llevo tiempo queriendo decirte pero no he podido hacerlo. Aunque tú no te mereces que te engañe.

Patricia: ¿Conociste otra mujer? (Celosa)

Ricardo: No, no es eso, claro que no…

Patricia: ¿Entonces que pasa?

Ricardo: Te mentí, mi verdadero nombre no es Andrés Ferrer.

Patricia: ¿Quéee? (Se levanta del sofá)

Ricardo: Cómo te digo esto… Dios… (Nervioso) Mi nombre real es Ricardo, Ricardo Manzano.

Patricia: ¿Pero bueno te estás burlando de mí o qué Andrés?

Ricardo: Me llamo Ricardo… te lo juro… Es muy largo de contar…

Patricia: No entiendo nada… ¿Por qué me hiciste eso? 

Ricardo: Porque sabía que si iba siendo Ricardo nunca te fijarías en mí.

Patricia: Entiendo menos, ahora si que nada…

Ricardo: Patricia… yo… yo soy Ricardo, el feo. 

Patricia: ¿Quéee? ¿Pero qué tonterías estás diciendo? (Alucinada)

Ricardo: Escúchame por favor… 

Patricia: Esto tiene que ser una broma… por el amor de Dios… No tiene gracia, eh.

Ricardo: Escúchame y luego haz lo que quieras, si no me quieres volver a ver lo entenderé te lo prometo, pero por favor déjame te explique.

Patricia: Habla… 

Ricardo: Sé que no me vas a creer nada pero allá va… Mi abuelo tenía un espejo mágico en la casa y…

Patricia: Ay por favor… esto es inaudito… ¿Te estás riendo de mi o qué? (Enojada)

Ricardo: ¡Cállate y siéntate! 

La chica, sorprendida por el tono de voz de él, se sienta de nuevo.

Ricardo: Luego hablas lo que quieras, ahora escúchame. Yo era feo, el feo Ricardo y pedí un deseo, ser otro hombre para que te enamoraras de mí. Yo siempre te quise, siempre pero tú nunca me miraste por ser feo.

Patricia: Ay por Dios…

Ricardo: La magia del espejo me transformó en Andrés Ferrer, tuve que falsificar mis documentos para hacerlo creíble. Pero hace unos meses el espejo se rompió y el hechizo también. 

Patricia: No tengo dos años ya… Andrés… Ricardo… o como sea tu nombre… Te burlas de mí, mira mejor me voy… (Se levanta de la silla)

Ricardo: ¡Patricia por favor! (Se levanta tras ella)

Patricia: ¡Déjame por favor! ¡No me toques! 

En ese momento la joven se ve en un espejo de pared de la sala, tras ella ve la imagen de Ricardo el feo de siempre. Por mucho cambio que Ricardo haga en su físico, en todos los espejos sigue viendo el reflejo de su yo anterior, el feo de antes.

Patricia: No… creo que estoy delirando… (Se da la vuelta)

Ricardo: ¿Lo ves? Soy yo, Ricardo, el feo Ricardo. (Preocupado)

Patricia: Pero sí… (Mirando al espejo y a él, alternadamente)

Ricardo: En todos los espejos me veo como era antes, feo. Nada cambió.

Patricia: ¿Y entonces como es que ahora eres así?

Ricardo: Cuando se rompió la magia del espejo de mi abuelo… pues… quise… cambiar para gustarte… temía que me rechazaras al saber la verdad.

Patricia: No es posible… (Mirándole de arriba abajo) ¿Eres tú? ¿De verdad? (Sonríe)

Ricardo: Ya sé que no soy tan guapo como Andrés Ferrer, pero yo te amo… y eso es lo único que me importa… (Triste, rompe a llorar)

Patricia: Ricardo… por favor… no llores yo jamás quise hacerte daño… Yo… (Rompe a llorar)

Ricardo: Si no quieres verme nunca más lo aceptaré… pero debías saber la verdad.

Patricia: ¡Ricardo! (Se abraza a él, ambos lloran como niños)

Ricardo: Te quiero… 

Patricia: Y yo a ti, yo… yo me enamoré de como eras por dentro no sólo de tu físico… No me importa que no seas como el perfecto Andrés Ferrer… A mi me gustas así. De verdad. (Sonríe dulce)

Ricardo: Te amo tanto… no puedo vivir sin ti, Patricia, no puedo… (Llorando)

Patricia: Te quiero… (Se besan, escuchamos música, el estribillo de “Quédate conmigo” de Patricia Manterola)


El tiempo pasa rápido, los días, las semanas… Finalmente don Tomás fallece en una clínica de Dallas víctima del cáncer. 


INT. / CLÍNICA, HABITACIÓN DE TOMÁS / NOCHE

Vemos en la habitación del hospital como su hijo, sentado a su lado, le toma de la mano… Tomás, visiblemente muy demacrado se despide de él…

Tomás: Por favor Ricardo, perdóname… por favor.

Ricardo: Te perdonó… te perdono papá… (Llorando desconsolado)

Tomás: Te quiero hijo… Nunca lo olvides… (Llorando)

En ese momento los ojos de don Tomás se cierran para no volver a abrirse nunca más. Ricardo llora aún con la mano de su padre entre las suyas…



UN AÑO DESPUÉS


CIUDAD DE MÉXICO
INT. / CATEDRAL DE CIUDAD DE MÉXICO / DÍA


Se celebra la boda entre Ricardo y Patricia, ambos salen del templo entre vítores y pétalos de flores. Al enlace acuden don Roberto, Sonia, Elías, Mariana, Natalia y Javier, entre otras muchas personas. Natalia y Javier son pareja ahora, se conocieron durante este año gracias a Sonia y hace poco iniciaron una relación. Mariana y Roberto apenas se acaban de conocer pero ya se han gustado, ambos se miran con complicidad. Ricardo y Patricia, vestidos de novios, a las puertas de la catedral se besan, todos los invitados aplauden felices y contentos. 

Ricardo: Te amo, Patricia.

Patricia: Y yo a ti, Ricardo. Te quiero… (Sonríe, se besan)

Pero en ese momento aparece Yasmina con una pistola queriendo acabar con la felicidad de los novios.

Yasmina: ¡Felicidades!

Roberto: ¡Yasmina!

Mariana: Oh Dios mío… lleva un arma. ¡Al piso!!! 

La gente muy asustada corre para escapar del lugar, otros se echan al suelo en la calle. Ricardo trata de proteger a Patricia.

Ricardo: Baja eso Yasmina, estás loca… ¡Baja el arma!

Yasmina: Desgraciado, te burlaste de todos… de mí… Yo me enamoré de ti, y tú nunca me quisiste, pero hoy vas a pagarlo con sangre, malnacido. Ricardo, Andrés… o como sea que te llames de verdad.

Natalia: ¿De qué habla esa loca?

Mariana: Ay Dios mío… Hay que avisar a la policía…

Elías: Yo lo hago, tranquilas… (Tomando su celular)

Yasmina: Hoy voy a acabar con esta felicidad, voy a matarte igual que maté al perro traidor de Óscar:

Roberto: ¡Fuiste tú! ¡Tú mataste a Óscar y a provocaste mi accidente de coche!

Yasmina: ¡Sí, fui yo y yo mandé secuestrar a la estúpida de Sonia! ¡Fui yo! Y ahora si que vamos a ajustar cuentas… ¡Porque te vas a morir Ricardo! ¡Te voy a matar!!!

En ese momento Ricardo se abalanza contra Yasmina para quitarle la pistola. Ambos forcejean intensamente, muy fuerte… Todos gritan, Patricia chilla como loca, angustiada… En ese instante escuchamos un disparo… Ricardo y Yasmina se miran a los ojos, escuchamos música incidental…

La villana cae el piso con una herida de bala en el vientre, Yasmina agoniza… Ricardo la sujeta y…

Ricardo: ¡Por favor un médico! ¡Una ambulancia!!!! ¡Ayuda, por favoooorrr!!!!

Patricia: Dios mío… (Con lágrimas en los ojos)

Roberto: ¡Que alguien pida una ambulancia por amor de Dios! 

En el regazo de Ricardo, Yasmina habla, con la boca manchada en sangre, el disparo le ha destrozado el estómago.

Yasmina: Si… siempre… siempre te amé… 

La villana muere en brazos de Ricardo, escuchamos música incidental. En un plano aéreo vemos como todos se arremolinan entorno al cuerpo sin vida de Yasmina… La rubia dice adiós a este mundo y así termina esta historia. Ricardo le cierra los ojos con una mano. Adiós para siempre, Yasmina…




************FIN*************



No hay comentarios:

Publicar un comentario